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Por un viaje seguro
 El riesgo de tromboembolia venosa (TEV) aumenta aproximadamente al doble después de un viaje de cuatro o más horas de duración; pero, incluso con este aumento, sigue siendo relativamente bajo, 1 por 6000, afirma la Organización Mundial de la Salud después de realizar una investigación sobre los peligros mundiales de los viajes. La explicación del aumento del riesgo de TEV para los pasajeros de los aviones, trenes, autobuses y automóviles es que permanecen sentados e inmóviles durante más de cuatro horas, lo que produce un estancamiento de la sangre venosa debido a la inmovilidad prolongada y por ende la coagulación en el interior de las venas.
Del estudio también se concluye el hecho de que las personas que además de tener viajes largos tienen varios de estos en periodos de tiempo cortos corren un riesgo mayor, pues el efecto de la inmovilidad persiste durante unas cuatro semanas después del viaje. Los expertos reconocen que los movimientos de flexión y extensión de los pies pueden estimular la circulación de la sangre en los músculos de la pantorrilla, reduciendo así su estancamiento.
Otros factores que aumentan el riesgo de TEV durante los viajes son la obesidad, la estatura muy grande (más de 1,90 m) o muy pequeña (menos de 1,60 m), el consumo de anticonceptivos orales y los trastornos hereditarios que aumentan la tendencia a la coagulación de la sangre. Las personas deben viajar con ropa cómoda y suelta, y evitar el vestuario ajustado que favorece el estancamiento de la sangre.
Después de ésta investigación se hace latente la necesidad de que los viajeros reciban información adecuada sobre el riesgo de TEV por parte de las autoridades de transporte, las aerolíneas y los profesionales de la salud; y la necesidad también de realizar nuevos estudios para identificar las medidas profilácticas eficaces. Sin embargo es recomendable que las personas en riesgo consulten a su médico antes de realizar su viaje. La investigación de la Organización Mundial de la Salud, fue realizada por un grupo internacional de investigadores de las universidades de Leiden, Amsterdam, Leicester, Newcastle, Aberdeen y Lausana. Para llevar a cabo la investigación se realizaron 5 estudios; uno poblacional de casos y controles para investigar los factores de riesgo de TEV, dos de cohortes retrospectivos en empleados de organizaciones internacionales y pilotos holandeses de líneas comerciales para investigar el riesgo de TEV relacionado con los viajes en avión, y dos fisiopatológicos para investigar la influencia de la inmovilidad, así como de la baja presión y la baja cantidad de oxígeno en la cabina de los aviones.
La investigación fue financiada por el Gobierno del Reino Unido (Departamento de Transportes y Departamento de Salud) y la Comisión Europea. La iniciativa de realizar el proyecto WRIGHT, como se le llamó, se dio después de una reunión consultiva de expertos organizada por la OMS en marzo de 2001, tras un informe de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de los Lores del Reino Unido en el que recomendó que se investigara el riesgo de TEV, a raíz de la muerte de una joven inglesa a causa de una embolia pulmonar tras un vuelo de larga duración procedente de Australia.
Organización Mundial de la Salud, [sitio en internet] OMS. Disponible en http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2007/pr35/es/ acceso el 2 de diciembre de 2009. |